Usted está aquí:Inicio/ Sindicatos/Internacional/Metalurgia y Generación Eléctrica en Alemania, una negociación que está dando que hablar

Metalurgia y Generación Eléctrica en Alemania, una negociación que está dando que hablar

 

 

Metalurgia y Generación Eléctrica en Alemania, una negociación que está dando que hablar

Pablo Cárcamo
Licenciado en Sociología

Universidad de Chile

 

"Somos un cambio de alto nivel, la fuerza laboral está envejeciendo, muchos necesitan cuidar a sus padres, y es importante para nosotros poder ajustar nuestras horas de trabajo" cierra Jörg Hofmann, dirigente sindical de trabajadores de IG Metall, arguyendo a favor de un aumento sustancial del salario de los trabajadores al 6%. La huelga que llevan a cabo en Alemania los trabajadores de la metalurgia y electricidad es representativa de cerca de 3,9 Millones de trabajadores [1], lo que es casi un 50% de la masa laboral chilena. Un aumento del 6% implica un 4% extra por sobre el tradicional 2% que ofrece la empresa, sin embargo este punto no es el más conflictivo de la propuesta de tres pilares que defiende dicho sindicato, los otros dos son: la reducción de la jornada laboral a 28 horas semanales por un plazo máximo de 2 años y el subsidio a quienes hagan efectiva dicha opción para mantener las condiciones de vida que vienen trayendo.

Respecto a la reducción de la jornada laboral esta demanda se sostiene  sobre la necesidad de la generación actual de compartir cuidados de hogar, paternidad temprana y cuidados de los adultos mayores en la propia familia, cuestiones que se omitían anteriormente. El subsidio viene a sostener la calidad de vida del trabajador que, justificadamente, opta por esta condición a un máximo de 2 años con las mismas garantías salariales. "Somos un cambio de alto nivel, la fuerza laboral está envejeciendo, muchos necesitan cuidar a sus padres, y es importante para nosotros poder ajustar nuestras horas de trabajo” [2]. Ciertamente que por parte de la empresa se llama a mantener la cordura y la unidad del trabajo entre sindicatos y la empresa misma, sin embargo la negociación colectiva ya está en su tercera oportunidad, luego de dos negativas al acuerdo, dejando un precedente claro de que estas reivindicaciones, vinieron para quedarse.

La clase trabajadora defendiendo sus intereses

 “En el año fiscal 2016, las compañías metalúrgicas y eléctricas listadas pagaron alrededor de 13 mil millones de euros como dividendo a sus accionistas, y una cosa es segura: en 2017, eso fue mucho más”

Una cosa es clara, un sindicato con 2,3 millones de socios tiene mucho peso a la hora de negociar. A esto sumémosle el hecho de que por la estructura de la matriz productiva alemana estos sindicatos integran parte de los comités financieros de las empresas, accediendo a la información de manera directa; cuestión de suma importancia, puesto que permite un ambiente de mayor transparencia,  facilita el trabajo de los asesores sindicales y empodera la estrategia y posición de los dirigentes sindicales en la negociación colectiva. No es casual que sus dirigentes tengan clara la firmeza necesaria para enfrentar el período de negociación colectiva.

Si se consideran las implicancias con cuidado se puede observar que este reclamo es una toma de conciencia respecto de para quienes está “al servicio” el avance tecnológico, si de la sociedad y su calidad de vida o de la tasa de ganancia de la empresa y el sector financiera. Claramente que elsindicato germano busca representar un interés que excede lo particular de su condición metalúrgica y plantea de frente que la jornada laboral de estos tiempos es excesiva y las ganancias superan lo que paga el mercado, hay ganancias anormales  de largo plazo que no se captan vía impuestos y dan amplio margen para hacer ajustes en función del bienestar de los trabajadores y de la sociedad en general. La sentencia “El dinero está mejor en los bolsillos de los empleados que en los especuladores financieros " da clara cuenta de esto. La reinversión social del valor producido está hoy capturada por los banqueros y la especulación financiera. El ciclo de consumo se ve estancado y limitado por la economía de escala. Keynes ya decía que para el 2030 se debería trabajar 15 horas semanales, así como otros economistas aseguran que el avance tecnológico no debe ir en función de otra cosa que no sea la disminución de la jornada laboral y el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad civil.

Crítica a  la flexibilidad unilateral

Desde la huelga emerge la queja de que la flexibilización sólo ha beneficiado a una parte, la empresa y su tasa de ganancia, más no a los trabajadores “Somos un cambio de alto nivel, la fuerza laboral está envejeciendo, muchos necesitan cuidar a sus padres, y es importante para nosotros poder ajustar nuestras horas de trabajo […] Pero si queremos eso, siempre tenemos que pedir y suplicar, y finalmente necesitamos un reclamo vinculante." Reclama un huelguista entrevistado por el medio alemán. Y es que el formato flexible vino a reoxigenar la tasa de ganancia de las empresas, sin embargo no permite la administración del proceso de trabajo por parte de los trabajadores, a saber: los horarios de labor, el sistema de turnos o las cualificaciones requeridas, entre otras. Todo esto debe acatarse: “Lo principal es que no siempre es el empleador el que determina cuándo se está haciendo el trabajo: más flexible, más largo, durante todo el día, incluso los fines de semana, finalmente son los empleados los que deben obtener más flexibilidad y poder decidir por sí mismos sobre su trabajo” Reclama Hofmann.

Estos ítems expuestos son centrales en la discusión sobre el mundo del trabajo; entre la flexibilización y la globalización financiera,  la calidad de vida de los trabajadores y el sistema de trabajo quedan en segundo plano y esa olla de presión encuentra un punto de fuga a través de esta huelga de impacto mundial. En Chile la jornada laboral fue motivo de discusión el año 2017 sin mucho éxito, donde el mismo Joseph Ramos, académico de la Universidad de Chile y asesor gubernamental declaró que “hoy en Chile se trabaja menos horas de lo que se trabajaba 30 años atrás, hoy día son 45 horas. Eso es 6% menos y es la tendencia que se va a dar. No dudo que dentro de 20 años estemos en 40 horas” [3]. Dejando claro que la postura de los asesores de los distintos gobiernos desde los 90 ha sido a favor del capital y en desmedro del trabajo.

Sabido es que la negociación colectiva en Chile sólo admite cuestiones relativas a remuneraciones como negociables, dejando de lado la jornada laboral, horarios, turnos y contrataciones. Peor aún, la huelga y sus limitantes a través de los servicios mínimos, sumado a la baja sindicalización impiden la posibilidad de cómo resolver temas de esta índole.

Sindicalización ramal - Negociación ramal

No es casualidad que los trabajadores metalúrgicos (y los eléctricos) de Alemania estén organizados y negociando como cuerpo único con el gremio empresarial estas demandas, ya que el sistema político germano aún admite la vocación de equilibrio entre capital y trabajo, conceptualización que hoy es tabú en política pública chilena y que ha sido el secreto de mayor crecimiento en el primer mundo. En Chile se le reconoce la figura legal al sindicato ramal, sin embargo sus dirigencias no tienen peso vinculante en la negociación ni fuero sindical; sin embargo, y por otro lado, las empresas de un mismo gremio, como el bancario, la construcción o  la agricultura si encuentran un espacio de encuentro y coordinación, negocian con los gobiernos de turno cuestiones como desarrollo urbano y fomento a la productividad de sus ramas. Un problema clásico de este formato es que las tarifas salariales del gremio las establecen sin una contraparte organizada y así no se logra un equilibrio óptimo entre capital y trabajo, como el que sí se da en el primer mundo. Es imperativo para nuestro sindicalismo, ante la baja sindicalización, empoderar la figura negociadora buscando alternativas como la negociación por rama, la cual agrupa a todos los trabajadores a escala nacional, o al menos regional, de una misma rama productiva y genera un mayor peso del trabajo para negociar condiciones: el acceso a la información es clave en este sentido, puesto que hoy se debe rogar por información a las empresas, cuando en el caso alemán, son los mismos trabajadores los que forman parte del consejo financiero, y conocen las tasas de rentabilidad sobre capital invertido pudiendo reclamar una mejor distribución.

En el caso de la minería chilena sería un gran avance en autonomía tomar muestras de los concentrados de cobre, ya que no sólo basta con la información sino que a veces el dato en el que sustenta el plan anual debe ser ratificado por los trabajadores.

La negociación por el salario base es una negociación por la estabilidad social

El dinero no es un recurso en sí mismo, sino que es relativo al valor, y el valor es producido por el trabajo. La implicancia de esta afirmación es que es justamente la desigualdad la que le da valor al dinero, en la medida de que es algo que muchos necesitan, pocos tienen y a raíz de eso se fuerza a la mayoría a trabajar por necesidad. Hay una metaestructura, por sobre la del mercado de productos, esta es la de valor del dinero o Especulación Financiera. La especulación financiera permite que el valor de las grandes cantidades de dinero sea aun mayor que el que debiera representar, es decir, que mientras más dinero tienes más vale tu dinero y esto genera las famosas “economías de escala” donde los niveles de dinero que se manejan en la economía de un hogar sean imposibles de comparar con el valor que alcanzarían si estuvieran concentrados, a los hogares o emprendedores los bancos les exigen colaterales como los avales o hipotecar algo “en prenda” mientras que a las empresas grandes solo rentabilidad. La reinversión social del capital por ciclo de consumo de  de los hogares se ve limitada, lo que gastamos en consumir nuestros bienes no sostiene una comunidad, hay una pérdida estructural de valor producto de la concentración de divisa en los bancos y el uso que le dan éstos.

"En el año fiscal 2016, las compañías metalúrgicas y eléctricas listadas pagaron alrededor de 13 mil millones de euros como dividendo a sus accionistas, y una cosa es segura: en 2017, eso fue mucho más […] Un 1% más de pago les cuesta a las empresas solo 1.400 millones de euros. El dinero está mejor en los bolsillos de los empleados que en los especuladores financieros" (Hofmann; citado en https://www.igmetall.de/warnstreik-bei-bosch-und-bosch-rexroth-26561.htm)

Cabe mencionar que esta reivindicación en ningún caso deja a los accionistas con una rentabilidad bajo el pago de mercado, sin embargo, y ya que no lo hace el Estado Alemán vía estructura tributaria, es una que apunta a desconcentrar la ganancia de una empresa re-direccionando mayores porciones de la misma a la retribución salarial. Esta demanda es, en cualquier caso, pro eficiencia y pro crecimiento, ya que apunta a que sean los trabajadores y las trabajadoras los agentes que oxigenen el ciclo económico a través del consumo en vez de la especulación financiera. Es en última instancia una reivindicación por una mejor sociedad, puesto que está en la decisión del trabajo donde invertir esta redistribución, donde seguramente la calidad de vida de los trabajadores y las trabajadoras aumente, el acceso a bienes de sus hogares mejore y sea a través de estos gastos la manera en que la divisa circule. Si mejora la calidad de vida del trabajo, mejora el capital humano y a la vez, mejora entonces, la productividad y el crecimiento de un país.

[1]  http://www.latercera.com/noticia/sindicato-aleman-exige-semana-laboral-28-horas/

[2] https://www.igmetall.de/warnstreik-bei-bosch-und-bosch-rexroth-26561.htm

[3] Nota de Fundación SOL, presente en portal web. http://www.fundacionsol.cl/2017/03/produccion-laboral-argumento-favor-reduccion-horas-trabajo/