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El delicado equilibrio entre trabajo y descanso en las jornadas laborales en minería

 

El delicado equilibrio entre trabajo y descanso en las jornadas laborales en minería

Pablo Cárcamo, Sociólogo Laboral
Asesorsindical.cl

Resumen

En la negociación colectiva es costumbre que la centralidad se la lleven cláusulas de índole económico, pues bien, es importante empezar a discutir en torno al sistema de trabajo y sus implicancias desde otras áreas, particular relevancia toma la salud de los trabajadores. Si bien la ergonometría (uso adecuado y eficiente del cuerpo en el trabajo y el descanso) y el cuidado de la fuerza de trabajo son preocupaciones que la empresa debe cumplir por ley, esto también responde a su interés, puesto que a mejor condición de salubridad de los trabajadores y las trabajadoras, mejor productividad existe e implica mejores resultados en el corto y mediano plazo. Esta columna presenta una perspectiva de por qué a los sindicatos, trabajadores y trabajadoras, debe importarles también esta dimensión del trabajo, ya que la experiencia muestra cómo el desgaste es imperceptible en un principio, pero de quedar en descuido, puede causar daños irreversibles en el mediano y largo plazo. La infraestructura, el sistema de turnos y las horas de sueño son preocupaciones que deben tomar mayor protagonismo en la discusión del mundo del trabajo, especialmente en minería, actividad caracterizad por el trabajo en altura, uso de maquinaria pesada y sistema de turnos complejos, entre otros; la fatiga se percibe luego de largo tiempo en el formato laboral.

Desarrollo

Es común observar que en la minería el sistema de trabajo sea por turnos, sobre todo en el área de mantenimiento y operación. 7x7 – 10x4 – 4x3 – 5x2 son los sistemas de turno más utilizados; todos ellos consideran factores objetivos para definirse:

  1. La distancia con el centro urbano más cercano
  2. Tipo de operación del turno y labores de mantenimiento
  3. Plazos de operación en casos limitados
  4. Si se cuenta o no con campamento minero
  5. Medios de traslado

Si bien son sistemas garantizan la continuidad operacional de la empresa minera, guardan una característica especial, muchos superan la carga semanal horaria limitada por el código del trabajo, por lo que se negocian a través de jornadas especiales, las que se explican en su artículo n°29. Estás sólo pueden negociarse en faenas muy alejadas de centros urbanos y permiten la ejecución de hasta dos semanas ininterrumpidas de actividad, debiendo compensarse los domingos y festivos trabajados en dicho turno luego en una fase de descanso. Esto resalta la importancia que tiene y se le debe dar, a la salud en minería, su relación con la productividad y la seguridad en la faena.

Cada sistema de turnos considera un período de descanso asociado según el especialista Rodrigo Barahona [1], y éste debe considerar el tiempo de viaje y la naturaleza de la faena, como por ejemplo turno de noche y/o trabajo en altura. Esto porque la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) reconoce que el trabajo sobre los 3.000 metros sobre el nivel del mar implica riesgos de generar hipobaria en el trabajador, esto es, la baja de presión en el sistema de irrigación sanguínea: “En un sistema de turno de 7×7 bajo esas condiciones, al tercer día puede empezar a recuperarse, al quinto ya se encuentra en un estado funcional, pero es ahí cuando nuevamente debe bajar, entonces el peak de producción de los trabajadores, puede verse afectado si no se consideran estos aspectos” [2], explica Barahona.

Así como la productividad de un trabajador, su descanso complementario se ve también afectado en ambientes alterados, como la excesiva altura o también el horario de trabajo nocturno, caso de los turnos de noche, donde su extensión rotativa debiera considerar los desórdenes en el sueño. Este cambio del reloj biológico afecta también la dieta y la recuperación, donde, combinada la altura y los problemas de oxigenación asociados, serían factores de fatiga crónica en casos de descuido.

A esto el Ministerio de Salud (MINSAL) en su decreto n°28 exige promover instalaciones que cumplan con: la mitigación de hipobaria, la oxigenación y humidificación necesaria para simular condiciones ambientales bajo los 3.000 metros de altura. Indica además que debe estar a disposición cualquier avance tecnológico que favorezca lo anterior. El Decreto Supremo n°594, en su artículo 9, deja clara expresión que la empresa debe proveer condiciones como dormitorios, luz eléctrica, una cama, un colchón, temperatura entre 10 y 30 grados centígrados e infraestructura que aíslen las condiciones climáticas “extremas” [3].

Por otra parte el MINSAL recomienda una observación completa a los individuos que se desempeñen por más de 6 meses y al menos en un 30% de ese tiempo en sistema de turnos en el trabajo en altura (mayor a 3000 metros).

Para un estudio hecho el 2011 sobre los policlínicos en la minería [4] se declara que el 70% de las atenciones ofrecidas se debió a malestares de espala/zona lumbar y rodillas/piernas, lo que efectivamente infiere el desgaste muscular como primer síndrome de fatiga, para lo cual el oxígeno y las horas de sueño nocturnas son la principal forma de prevención.

¿Dónde queda el ocio?

A partir de esta compleja red de indicaciones legales e indicadores de productividad, de acuerdo al nivel de fatiga del trabajador se puede notar que los días “libres” están destinados al descanso de la carga de trabajo, cuestión que, en función de un sistema de trabajo, debiera considerar también el tiempo de ocio para el trabajador. En los trabajos de alta carga laboral, como es el sistema de turnos, nocturno en altura y rotativo, los días de adaptación y descanso pueden no ser suficientes, y la presencia de fatiga acumulada es justamente fuerte cuando no se logra mitigar el cansancio de una jornada en los días respectivos a su descanso.

Este tipo de fatiga y el trastorno de sueño se miden científicamente con indicadores de distinto tipo: caso de la escala de hipersomnia de Epworht, o el SSI (Standart Shiftwork Index) en el caso de la fatiga; donde hace 10 años ya se observaba que el 40% de la minería de la tercera región presentaba rasgos de trastorno del sueño, factor fundamental en la fatiga crónica.

El tiempo para el goce personal, familiar o distensión social queda relegado si las condiciones de trabajo generan fuerte desgaste; en el peor de los casos, lo que queda relegado es el descanso, por ejemplo, al ser imposible para muchos dejar de ser padre o madre para descansar, dando paso a la fatiga crónica acumulada para que plante una semilla que puede implicar graves accidentes laborales y desgaste estructural del cuerpo y ánimo.

 

Conclusiones

Ante este presente es preciso considerar que el sistema de trabajo minero en Chile tiene altos niveles de desgaste corporal, físico y psicológico. Es importante para los trabajadores y trabajadoras tomar conciencia de esto, puesto que tanto la productividad de la empresa y su salud son intereses centrales y complementarios. Es por esto que las medidas de salud laboral (ergonómicas) se traten en espacios bipartitos entre empresa y trabajadores

La salud en el trabajo es una dimensión importante tanto social como económicamente, la productividad, la vida útil y la vida familiar dependen del cuidado que se le dé a observar y requerir un ambiente laboral seguro, con instalaciones adecuadas y una constante medición (monitoreo) de los indicadores de salud en el trabajo de alta carga.

 

Referencias

[1] Entrevista en http://www.construccionminera.cl/jornadas-laborales-y-salud-del-trabajador-factor-de-cuidado/#.WrgSKYhuaUk

[2] Op. Cit.

[3] http://www.construccionminera.cl/jornadas-laborales-y-salud-del-trabajador-factor-de-cuidado/#.WrgSKYhuaUk

[4] Presente en http://www.dt.gob.cl/1601/articles-100032_recurso_1.pdf